9 frases que un liderado no dice

9 frases que un liderado no dice
Sé que liderar es difícil, ingrato y agotador. Y a veces desde posiciones de liderazgo extrañé ser liderado. Nadie es líder 100% del tiempo. Suele decirse que ser líder no es fácil. ¿Alguien pensó alguna vez en cómo ser un buen liderado? El mundo necesita muchos más liderados que líderes. Y los líderes necesitan mejores liderados. Estas son entonces las nueve frases que un liderado no tiene que decir nunca del libro Soy Solo de Leo Piccioli.

1. Mi jefe no me da feedback ni me dice mis objetivos.

El buen liderado se hace cargo, y de ser necesario, mira a los ojos a su jefe y le pregunta claramente qué cosas se espera y cuáles no.

2. Lo hice porque me lo ordenaron/Soy un mandado.

El buen liderado no obedece porque sabe que siempre tiene opciones. Elige hacer lo que su jefe le pide o elige no hacerlo y atenerse a las consecuencias. Lo hace por algo más pero no por ser un mandado.

3. Es culpa de…

El buen liderado primero se enfoca en resolver el problema y luego en sus acciones para que no se repitan. La culpa es irrelevante si es de uno u otro.

4. ¡Cómo voy a molestar a mi jefe con esto!

El buen liderado sabe que si hay un obstáculo para su tarea que no logra resolver, puede y debe contar con su jefe para conseguir ayuda. Una de las razones de ser del jefe es resolver problemas.

5. Mi jefe no es un buen líder.

El buen liderado sabe que todo jefe es humano. Por ende imperfecto. Sin dudas muy lejano de esas infografias de jefe vs líder. El buen liderado entiende que todos queremos mejorar, y aplaude los esfuerzos de los demás en lugar de criticar lo que les falta. Ayuda a mejorar.

6. Este lugar es una porquería.

El buen liderado sabe que elige el lugar donde trabaja y que si no consigue uno mejor es por su propia capacidad o por su falta de ella. También, comprende que todo ámbito de trabajo puede ser mejorado. Incluso por un individuo.

7. Yo no muestro mis logros porque eso es de vanidosos.

El buen liderado sabe que su jefe tiene muchas responsabilidades. Y que le hace la vida más fácil si le muestra los logros relevantes. Para construir confianza, el buen liderado, también le muestra sus fallas y consecuentes aprendizajes.

8. Esta compañía no tiene valores.

Toda persona, grupo o empresa tiene un conjunto de valores, explícitos o no. Pueden ser los mismos entre persona y empresa o no. Las diferencias pueden ser aceptables o no. Si trabaja en una empresa el liderado acepta implícitamente sus valores.

9. Los valores en esta empresa no se cumplen.

En ninguna empresa se cumplen todos sus valores. Por eso sus líderes los recuerdan. Se cuelgan cuadros en las paredes. Se incluyen en las firmas de los correos electrónicos. Los valores son un faro que nos guían. Un buen liderado tiene entonces que ayudar a su jefe, orientarlo, decirle qué hacer, expresarle cuando opina diferente, avisarle si no va a poder cumplir con algo, mostrar las contradicciones, buscar que le de feedback, entenderlo y tenerle paciencia.

Ser un buen liderado de alguna manera implica ser un buen líder. Si ser un buen liderado es un desafío ser un buen líder mucho más.