La metodología BIM y su influencia en la renovación del sector AEC

Por Manuel Muñoz Ávalos , alumno del Máster BIM.


En un mundo cada vez más globalizado el uso de herramientas que permiten trabajar de manera simultánea a todos los agentes intervinientes en un proyecto, independientemente de la ubicación de cada uno de los mismos, es sin duda un gran avance con respecto al método tradicional.

El uso de la metodología BIM (Building Information Modeling) y su metodología de trabajo colaborativo entre las distintas disciplinas que participan en el desarrollo de un proyecto (arquitectura, estructuras, MEP, etc.) hace esto posible.

Origen

Aunque pueda parecer reciente, el origen del BIM se remonta a mediados de la década de los 70 cuando el profesor e investigador Chuck Eastman escribió un artículo en el que detalla un prototipo funcional que denominaba “Building Description System (BDS)” que ya incluía conceptos de diseño paramétrico y su idea de una base de datos única e integrada para un análisis visual y cuantitativo. En los años posteriores, esta tecnología continuaría su evolución por todo el mundo, aunque de momento no había un enfoque único para referirse a ella. En EE.UU. era conocida como “Building Product Models”, mientras que en Europa se le conocía como “Product Information Models”. Ambas expresiones se asociarían para convertirse en lo que actualmente conocemos como “Building Information Model (BIM)”, término que fue documentado por primera vez en el año 1992 en un artículo de van Nederveen y Tolman, del Departamento de Ingeniería Civil de la Delft University of Technology (Países Bajos).

Implantación del BIM a nivel mundial

La implantación del BIM en España es en general muy baja, nuestro país se encuentra rezagado en relación al nivel de implantación del resto de potencias mundiales. Por ejemplo:

  • Estados Unidos: Es el país pionero en el uso de esta metodología. El uso del BIM es exigido en todos los proyectos del gobierno desde el año 2007.
  • Canadá: Pasaron de un nivel de adopción del 28% en el año 2007 al 71% en el 2012.
  • China: Ha realizado una Guía BIM en un Plan Nacional y en 2014 ya desarrollaron una estrategia de implantación BIM.
  • Oceanía: Desde 2014 Australia y Nueva Zelanda cuentan con una guía BIM para planificación, transporte e infraestructuras. También se han comprometido a que en 15 años todo proyecto deberá ser realizado en BIM.
  • Reino Unido: Los británicos establecieron el uso del BIM como requisito obligatorio para los proyectos públicos desde el 2016. Actualmente el 80% de las empresas ya trabaja con algún proyecto BIM.
  • Países escandinavos: En Noruega, Finlandia y Dinamarca el uso del BIM es obligatorio. Actualmente están centrados en la eficiencia energética, la coordinación y la optimización de errores.

 

Fuente: Dossier de la Comisión BIM del Ministerio de Fomento – Estudio McGraw Hill

 

En España no fue hasta el año 2008 con la conocida como “burbuja inmobiliaria”, que supuso una profunda crisis dentro del sector AEC, hasta cuando se empezó a cuestionar la eficiencia de los métodos, procesos y herramientas que se utilizaban. La implantación del BIM se inició en el 2014, en ese año la Unión Europea instó a los países miembros a tomar en consideración la implementación del BIM a fin de modernizar y mejorar los procesos de contratación pública.

A consecuencia de esto, el Ministerio de Fomento fundó la Comisión BIM en el año 2015, la cual está constituida por distintos agentes y organizaciones pertenecientes tanto al sector público como privado con el fin de potenciar la implantación de esta metodología en el mercado español, definir cómo se va llevar a cabo la estrategia para realizar dicha implantación, así como promover la interoperabilidad entre herramientas con el fin de alcanzar una mejor implantación.

Desde el año 2018 es obligatorio en los proyectos de construcción llevados a cabo por la Administración Pública.

A día de hoy, la mayoría de los clientes internacionales de las constructoras españolas piden como requisito o muestran interés por el uso del BIM, es condición imprescindible a la hora de acceder a licitaciones, contratos y colaboraciones dentro de los principales mercados del mundo.

¿Qué ventajas ofrece con respecto al método tradicional?

El método de trabajo que ha venido utilizando el sector de la construcción hasta ahora venía determinado por un constante flujo de información (planos, memorias, cambios de proyecto, especificaciones, etc.) entre los distintos agentes que intervienen a lo largo del proyecto. Lo ideal es que todos los integrantes tengan la última información generada por cada equipo para así poder trabajar con la versión más actualizada de cada disciplina. Explicado así, este método de trabajo puede parecer sencillo de llevar a cabo, pero nada más lejos de la realidad, muchas veces este intercambio de información no es tan eficaz como debería y encontramos equipos que están trabajando con modelos desfasados, lo que supone un grave perjuicio en la mayoría de los casos, ya que habría que volver a rehacer esos modelos locales u, en caso de que sea posible, obviarlo y solucionarlo en obra.

El problema radica en que no existe una manera centralizada de tratar la información para que todos los equipos accedan a ella. Éste es el punto en el que entra la metodología BIM y ofrece solución a este gran problema.

La metodología BIM parte de la idea de trabajar en un entorno colaborativo entre las distintas disciplinas que intervienen en el desarrollo del proyecto. El trabajo colaborativo tiene como objetivo volcar toda la información que va generando cada uno de los equipos en un modelo central, de forma que todos los equipos de trabajo pueden ir actualizando sus modelos locales en base a ese modelo central. Esto permite que el flujo de trabajo sea mucho más eficiente y que haya un mayor control sobre el trabajo realizado por cada uno de los equipos, por lo que se evitan errores en la fase de ejecución y, por tanto, sobrecostes innecesarios.

Otra gran ventaja que ofrece la metodología BIM es que en sus modelos se pueden utilizar los productos y materiales reales que luego se utilizarán para construir la obra, lo que está haciendo partícipe cada vez a más y más proveedores que están viendo en el mercado BIM una oportunidad para generar sus propios catálogos de productos y así poder ofrecerlos para que las empresas puedan incorporarlos en sus proyectos desde la fase de modelado.

De esta manera, la metodología BIM permite que el control sea máximo y se eviten desvíos innecesarios en los proyectos como ocurría con el método tradicional.