Metodología BIM en obra, pasos de gigante.

Por Silvia Martín García, alumna del Máster BIM.


Un pasado

Decir que la metodología BIM es algo novedoso no es del todo cierto ya que en el año 1975 se publicó el primer trabajo sobre BIM por el profesor Chuc Eastam, considerado el padre del Building Information Modeling (BIM).

No obstante, no está siendo un camino fácil, han tenido que trascurrir muchos años hasta que se ha tomado conciencia de que esta metodología supone una gran evolución en la manera y forma de trabajo en obra, incrementando con creces los beneficios sobre la inversión inicial en formación y tecnología.

El comienzo de implantación en España empezó en el año 2014 cuando la Unión Europea instaba a los países miembros a modernizar las normativas de contratación y licitaciones públicas, pidiendo que se considerara la conveniencia de incorporar la tecnología BIM para modernizar y mejorar los procesos de contratación pública. Fruto de ello y para su incorporación en España, el Ministerio de Fomento creó la Comisión BIM en el año 2015, la cual está formada por diferentes agentes y organizaciones tanto del sector público como del privado para impulsar y acelerar los objetivos BIM en España, pero la realidad a fecha de hoy, es que aún nos queda un largo camino por recorrer.

La implantación de la metodología BIM en obra es necesaria. Son muchos los contratiempos que se han tenido que solventar en una obra in situ para no paralizar un tajo sin ser la solución adoptada la mejor alternativa posible, y ¿cuántas veces se han ejecutado versiones anteriores porque al encargado de su ejecución no se le habían facilitado los últimos cambios?, ¿cuántos errores se han trasladado desde planos 2D a la obra ejecutada debido a la dificultad de entender un plano vs verlo en 3D?, ¿cuál es el coste de la localización de servicios afectados?, ¿y cuál de todo ese tiempo invertido en la gestión de los entregables as-built al finalizar una obra para acabar almacenados en algún rincón y pierden utilidad en la siguiente etapa de vida del proyecto?…, y así podríamos seguir llenando páginas renglón tras renglón.

Acondicionamiento y ampliación de la CM-4131

Una realidad

Estas incidencias, entre otras, formarían parte del pasado debido a que son muchas las ventajas que se obtienen en obra al seguir esta estudiada y cuidada metodología.

Por mencionar algunas de ellas:

–  Se aporta una actualización en tiempo real de todo el proyecto, es decir, todos los intervinientes están informados de manera instantánea de cualquier cambio, manejando en todo momento la documentación válida para construir, existiendo un perfecto control de versiones.

– Consigue aumentar y mejorar la productividad al haberse estudiado el proyecto desde su concepción y haberse realizado una detallada planificación de éste con los requerimientos del cliente, plan de ejecución, gestión estructurada de datos, protocolos…

– Facilita visualizaciones en modelos 3D y análisis realistas del plan del proyecto, además de permitir incorporar, consultar y obtener la información del proyecto, tanto de archivos como comunicaciones entre los interesados (correos electrónicos, ordenes de cambio, tareas, consultas, etc…).

– Colabora en el ajuste de los factores de costo detallándose correcciones tempranas que permitan ahorrar tiempo y dinero.

– Facilita la optimización de las secuencias de construcción y montaje.

– Permite una gestión más eficaz de todos los recursos, optimizando los flujos de trabajo integrados en la gestión de la documentación.

– Se establece una gestión de accesos, debido a que no todos los interesados deben acceder a toda la información, evitando entre otras cosas de este modo, desafortunadas modificaciones o pérdidas de documentación.

– Se adquiere una mejora de la comercialización y presentación de los métodos de construcción.

 

Y, ¿cómo se consigue? La metodología BIM (Building Information Modeling) nos permite centralizar toda la información del proyecto en un único modelo de información creado por todos los agentes participantes, para ello se trabaja en un entorno colaborativo conformado por conocimientos, software e ideas para la creación y gestión de un proyecto de construcción, con el objetivo anteriormente indicado de centralizar toda la información del proyecto en un modelo de información digital.

Esto supone una evolución respecto a los sistemas de diseño tradicionales basados en el plano, ya que incorpora, además: información geométrica, de tiempos, de costes, ambiental y de mantenimiento.

Para elaborar un correcto procedimiento BIM en obra, debemos cumplir varias condiciones esenciales.

Una vez adjudicada una obra, se deberá elaborar un BEP (Bim Execution Plan), en el que se establecen las reglas del juego. El BEP es un documento que debe permanecer inalterable, no obstante existirán anexos que irán creciendo durante el ciclo de vida de ejecución del proyecto.

En dicho documento se deberán reflejar los TIDP, (Task Team Information Delivery Plan) como llama el PAS 1192-2 (https://ukbimframework.org/standards-guidance/), información que se genera a partir de la creación de un modelo diseñado por una persona o grupo. El número de TIDP variará en función del tamaño del proyecto, que irá en sintonía con la matriz RACI, herramienta que identifica roles y responsabilidades y las relaciona con las tareas dentro de un proyecto.

A su vez,  todos los TIDP estarán englobados colaborando en la redacción de las bases del MIDP, con el cual se conservará la trazabilidad del proyecto vinculados con los temas de responsabilidad contractual. El MIDP se podría definir como el plan que contempla y organiza toda la información entregable que constituye un proyecto.

Un elemento clave en los proyectos desarrollados con metodología BIM es el CDE o  Common Data Environment (entorno colaborativo). El intercambio de información es esencial para el éxito de un proyecto y debe realizarse en un entorno fiable, seguro, ágil y correctamente estructurado.

Trabajar en BIM, es trabajar de forma colaborativa, lo cual requiere de la existencia de una plataforma común de trabajo inter-conectada, donde participan todos los actores involucrados en el proyecto que interactúan con intereses y responsabilidades muy diversas pero con unas mismas reglas, las cuales son comunes para todos.

Hasta la implantación de BIM, en un proyecto de construcción se invertirá más tiempo en la construcción que en la conceptualización de este. Lo que continuará ocasionando  la aparición de las posibles interferencias durante la construcción del proyecto, resultando más costosa cualquier modificación a lo largo del desarrollo de una obra que en fases anteriores.

El formato BIM pretende cambiar esta tendencia, permitiendo la visualización de las instalaciones y construcciones por parte de cada uno de los actores involucrados antes de la construcción proyecto. De este modo, se pueden detectar los posibles problemas en las etapas iniciales del diseño, pudiendo modificar la geometría 3D del edificio o de las instalaciones antes de realizar la construcción, con el consecuente ahorro en la inversión de tiempo y recursos.

 

Una correcta implantación de la metodología BIM para su desarrollo en obra debe realizarse de manera gradual. Requiere de una inversión tanto en formación del personal como en tecnología, además de tener que caminar ambas de la mano.

A tenor de lo indicado se entiende por tanto que aprender a usar un nuevo software supone un doble esfuerzo, por lo que conviene saber y diferenciar muy bien qué tipo de software afecta a cada fase del proyecto y cuáles son los mejores y más utilizados.

 

Para el modelado BIM, por ejemplo, existe el software ArchiCAD (Graphisoft) que permite trabajar con «smart objects», o Revit (Autodesk) uno de los más asentados en el mercado para el modelado de edificación, que permite al usuario modelar con objetos paramétricos prediseñados. Su uso en BIM está consolidado y dispone de las herramientas necesarias para el modelado de diseños arquitectónicos, ingeniería y construcción de edificios. No obstante para obra civil, Autodesk dispone del software Civil 3D, el cual dispone de mejores prestaciones en este ámbito. Otro software de modelado a destacar es Allplan (Nemetschek), que lo definen como una herramienta CAD orientada a BIM. Por último, existe software más específico como CYPECAD MEP y DDS CAD para el diseño de instalaciones o Tekla Structures para el diseño de estructuras.

Otras herramientas utilizadas en el entorno colaborativo son los visores BIM, entre los que se encuentran el BIM Collab Zoom, el cual es gratuito y compatible con diferentes softwares y que dispone de los flujos de trabajo BCF. Es un visor rápido para abrir cualquier IFC y puede ayudar al usuario a encontrar y visualizar fallos de información y coordinación.

BIM360 (Autodesk) es un visor online con tecnología rica en detalles para poder acceder desde cualquier dispositivo con calidad y fluidez. Compatibilidad con multitud de formatos de CAD y visualización de diseños BIM sin necesidad de instalar ningún software. Todo ello integrado en la nube.

Para la planificación de obra se encuentran el software Naviswork (Autodesk) que permite a los usuarios abrir y combinar los modelos 3D, navegar por ellos en tiempo real y revisar el modelo utilizando un conjunto de herramientas que incluye comentarios, redlining, punto de vista, y mediciones. Una amplia posibilidad de complementos para detección de interferencias, y simulación de tiempo 4D.

Synchro ofrece solución para visualizar, analizar, editar y rastrear con precisión todo un proyecto, incluyendo logística y trabajos temporales. Este entorno visual y rico en datos involucra a todos los miembros del equipo en un proceso transparente para optimizar proyectos de construcción. Muy asentado en el mercado.

Para la medición y presupuesto existen software como Arquímedes (Cype) que se enlaza con REVIT y es un programa muy completo para BIM 5D (planificación y costes). Da opción a realizar mediciones, presupuestos, certificaciones, pliegos de condiciones, así como el manual de uso y mantenimiento de un edificio.

Otra opción es Presto – Cost It que puede generar las mediciones completas del modelo, de forma estructurada y con trazabilidad, convertir las mediciones en el presupuesto necesario para valorar o licitar el proyecto y obtener toda información relacionada, como las superficies útiles y construidas, los parámetros relevantes para determinar el precio o la documentación.

Existen otros software para la Gestión ambiental y Eficiencia energética (BIM 6D) y para Facility Management (BIM 7D), lo cual confirma que la metodología BIM alcanza todo el ciclo de vida de un activo, desde su concepción hasta su demolición.

Para la elección de los softwares a utilizar, es conveniente realizar un estudio previo sobre sus compatibilidades, requisito imprescindible para trabajar en un correcto entorno de trabajo BIM.

Futuro del BIM en obra

En definitiva, BIM aboga por una mayor dedicación y esfuerzo por parte de todos los actores al principio del proyecto, cuando un cambio es más efectivo y menos costoso, en vez de realizarlos al final.

A nivel general, sólo se está explotando en la actualidad una parte del potencial que esta metodología de trabajo puede aportar al sector de la construcción.

En España hoy en día, aún estamos lejos de la total implantación de la metodología BIM, pero dentro del sector de la construcción debemos impulsar la normalización de su uso y la concienciación de que es necesario para mejorar la eficiencia en la construcción, piedra angular para convertir esta filosofía en la metodología de trabajo por excelencia más utilizada a nivel mundial.

Variante CM-4006 Mocejón-Algodor