Ejemplos de cómo el BIM nos ayuda a mejorar

Por Andrés Martín, alumno del Máster BIM.


Cuando no sabes nada acerca de BIM, siempre tiendes a buscar en diferentes artículos los posibles usos y ventajas de la metodología BIM frente al método tradicional de realizar proyectos.

A mí me surgió la misma duda cuando me plantee dar el paso y parar de trabajar durante un año para comenzar a estudiar y meterme de lleno en el mundo BIM. Una apuesta que, una vez entrado en materia, descubriendo, aprendiendo y profundizando en el tema veo que tiene realmente un gran futuro por delante si no es casi ya un presente en muchos ámbitos.

La mayoría de información que encuentras sobre BIM habla de ventajas como:

– Trabajo multidisciplinar y colaborativo.

– Integración del 2D y el 3D

– Ahorro de tiempo y costes

– Reducción de errores

– Productividad

Y viéndolo así parece que supone muchas mejoras y que implementa una metodología superior y más eficiente que el método tradicional. Pero siempre me surgían dudas de cómo se podrían mejorar todos esos aspectos con casos concretos y prácticos.

Desde mi experiencia en obra, que no es la más dilatada, pero suficiente para comprobar muchas de estas cosas, me puse a pensar y buscar casos concretos en los que el uso del BIM supusiera un avance o una mejora frente al método que se estaba usando.

Un primer y claro ejemplo que he vivido es el relacionado a la documentación del proyecto. Cuando existe una única y primera versión de los planos sobre los que trabajar no plantea muchos inconvenientes, cada disciplina está trabajando sobre la misma versión y a priori no habría muchos problemas. Pero cuando hay que comenzar a hacer modificaciones la cosa se complica un poco más si no existe una buena gestión de los planos y los modificados.

Tener que realizar una modificación en un plano en papel con línea roja, este plano ser enviado al cliente, el cliente visar y devolver el plano, el plano ser archivado y catalogado, y luego ser distribuido a todas las partes que van a tener necesidad de usarlo, supone una cadena de comunicación entre todas las partes implicadas compleja cuando se multiplican los casos y muchas áreas y disciplinas tienen que realizar modificaciones o actualizar planos. Esto puede entrañar que diferentes personas estén usando diferentes versiones del mismo plano, lo que conlleva errores sobre el terreno que pueden costar mucho dinero en retrasos y correcciones.

Mediante un CDE (Common Data Environment) o entorno colaborativo, con el que recopilar, gestionar y difundir todos estos documentos se minimiza la posibilidad de cometer errores debido a estas causas. Se controla el acceso a la información, no todos los interesados o todas las partes deben tener acceso a toda la información del proyecto.  Se reducen los tiempos para realizar aprobaciones, cambios o comentarios. Y se controlan las versiones de los archivos o documentos sobre los que se trabaja.

Otro de los temas en los que se comprueba de una manera muy eficiente el beneficio de la metodología BIM es en el relacionado a la reducción de errores. En determinadas ocasiones, y en fase de proyecto puede darse la situación de que diferentes empresas o contratistas trabajen sobre el mismo área o zona de afección. Una vez más si no existe una comunicación entre las partes, se pueden producir interferencias al estar trabajando en el mismo espacio. Si estas interferencias se identifican en una fase previa a la de obra, mientras se está diseñando el proyecto, suponen un ahorro increíble tanto en tiempo, como en dinero, como en horas necesarias para solucionar el futuro problema.

Dependiendo del tipo de obra y del alcance que tenga, puede llegar a ser muy complicado que todas las posibles interferencias que vayan a surgir con elementos ajenos a la propia obra, pertenecientes tanto a otras empresas como a administraciones, sean detectadas en una fase tan previa del proyecto. Ya que puedes estar trabajando en BIM, pero si las otras partes no tienen un control o una digitalización de todos sus elementos, sólo queda resolver esos posibles problemas como se ha venido haciendo siempre, tratando de conseguir toda la documentación posible al respecto, o resolviendo los problemas directamente en obra.

Una de las grandes ventajas y una de las que más aporta, es la integración del 2D con el 3D.

Acostumbrados a ver siempre los proyectos mediante planos 2D segregados por disciplinas, plantas, sectores o zonas de la obra, poder tener un modelo digital del proyecto en 3D, con todas las disciplinas integradas es un salto gigantesco hacia adelante que implica una mejora enorme frente a los planos tradicionales.

La comodidad y facilidad que esto aporta para visualizar el proyecto sin tener que hacerse a la idea de cómo van a quedar las cosas, viéndolo directamente en 3D, permite identificar y solventar todas esas interferencias de las que antes hablaba. Existen además un buen número de visualizadores para poder ser utilizados mediante una tablet o un smartphone, lo que se traduce en una gran comodidad al poder recurrir a esos modelos 3D directamente en obra donde sea necesario y con la certeza de que estás consultando y trabajando sobre la última versión de tu modelo.

Si antes hablaba de los posibles problemas con la documentación, esta nueva forma de trabajar permite poder generarla de una manera muchísimo más rápida y eficiente, tanto planos como presupuestos y demás documentación relacionada.

Por lo tanto, tras solo unos meses nadando dentro del mundo BIM, puedo comprobar que esas ventajas o mejoras respecto al método tradicional o a cómo se vienen haciendo las cosas desde hace muchos años, tienen todo el sentido del mundo. Todas esas dudas que venían desde el desconocimiento quedan resueltas ya que lo fundamental y lo que se busca en cualquier proyecto es mejorar la eficiencia a la hora de hacer el trabajo, reducir al mínimo los errores y aumentar la productividad para conseguir mejores resultados.

Estos tan solo son unos pocos ejemplos de qué puede aportar el BIM a nuestro favor, aun quedarían en el tintero cantidad de avances y sistemas que ayudan a conseguir unos mejores resultados y que día tras día siguen evolucionando, por lo que siempre hay que estar atento a las últimas novedades que van saliendo para acercarse más a la excelencia.